Historia

Reseña histórica de la ciudad.

Durante el siglo XVII se organizaron líneas de postas que unían Lima y Buenos Aires, usando los caminos que trazaron los españoles durante las conquistas, construidas a su vez sobres antiguos caminos aborígenes. Entre ellas, se encontraba la posta de Naranjo Esquina que estaba ubicada a 1,5 kms de la actual ciudad de Alberdi, sobre el llamado "camino real". Por sus carriles transitaron primero los conquistadores, colonizadores y misioneros, luego los guerreros de la independencia y de las luchas civiles. Pasaba por allí también todo el comercio, carretas con tabaco, charqui, cueros, harina, tejidos con destino a Buenos Aires, regresando con mercancía de lo puertos.

En 1885 comenzaron las gestiones para la construcción del ramal ferroviario, que inicialmente uniría las localidades de Santa Ana, donde se encontraba el ingenio azucarero mas grande de la provincia, llegando a San Miguel de Tucumán. Posteriormente se extendió desde Santa Ana hacia La Madrid, pasando cerca de la posta de Naranjo Esquina.

Con el auge del ferrocarril y el crecimiento de la población, en 1888 los vecinos residentes de Naranjo Esquina, solicitaron al gobierno la creación de un pueblo a ubicarse en la parada o casilla de camineros. Después de diversos estudios realizados el pueblo encontró su ubicación actual, a 1,5 kms de la posta de Naranjo Esquina.

Se cree que ciudad fue planificada por el británico Mr. Noé Eddowes, un profesional vinculado a la empresa ferroviaria, quién volcó su experiencia en la creación de la ciudad, a ella se deben sus amplias avenidas y sus calles de 25 metros de ancho, en lugar de las tradicionales 18 metros exigidas por la legislación de ese tiempo.

En sus inicios, ciudad Alberdi contaba con 48 manzanas, veinticuatro a cada lado de las vías. Cada manzana contaba con 12 lotes, todos de igual medida. El 26 de Noviembre de 1888 se firma el decreto de fundación de Villa Alberdi. Hasta ese día la "casilla de camineros" se denominó Naranjo Esquina, imponiéndose el nombre de "Villa Alberdi" rindiendo homenaje al Dr. Juan Bautista Alberdi.

La llegada del ferrocarril inició la población de ciudad y la vida social y comercial comenzó a girar alrededor de esta. Primero fueron los empleados y obreros del ferrocarril, luego los comerciantes y los agricultores vecinos. Llegaron personas vinculadas al negocio de la madera. Gracias al ferrocarril comenzaron a llegar modernas maquinarias para los ingenios y para otros establecimientos.

La economía de la zona estaba basada en la ganadería, con crianza de vacas, caballos y mulas, en la agricultura, principalmente con el cultivo de la caña, arroz, trigo y papa, pero la actividad primaria era la explotación de la madera, con leña para las máquinas ferroviarias, durmientes para los ramales y vigas para aserraderos.

Con el cierre del ingenio La Invernada en el año 1923, vecinos del pueblo iniciaros las gestiones para la instalación del Ingenio Marapa, cuya primera zafra fue en el año 1927.

El 17 de Abril de 1937 se inaugura la nueva ruta 38, cuyo trazado reemplaza el viejo camino de las postas. En ese mismo año, el presidente de la república, Gral. Agustín P. Justo visita la ciudad y pone la piedra basal para la construcción del dique de Escaba, obra que fue concluida el año 1948.

Aunque iniciativas como las de Napoleón Marañon en 1888 tuvieron fundamental importancia para el nacimiento de Villa Alberdi, los verdaderos protagonistas de su existencia fue todo ese conjunto de personas que en ella vivieron, que depositaron su fe en el futuro, que contribuyeron a crear sus instituciones religiosas, civiles, industriales y comerciales de tal manera que la Villa fue una de las perdurables fundaciones del noroeste argentino. Como en ningún otro lado aquí se noto la movilidad social características de la Argentina inmigratoria, en la cual ciertamente existieron apellidos de mayor lustre que otros, pero donde finalmente se impuso el linaje de la inteligencia y del tesón. Nada se les regaló, la madera para sus aserraderos fue duro extraerla, el maíz, el trigo, el arroz, el tabaco, la caña de azúcar costó trabajo producir, tuvieron que pelear por nuestro pueblo, por el Ingenio Marapa, por su municipio, por su dique, por sus escuelas, entre muchas otras cosas. Aquí estuvo comprendido el crisol de razas que hizo está América y aquellos primeros españoles, italianos, ingleses, franceses y alemanes, mezclados con criollos y aborígenes.

De estos grupos naturalmente surgen los nombres de gente cuyo mérito es haber integrado ese núcleo de pioneros, y haberse destacado en su oficio, sus descendientes, agricultores, artesanos, empleados, comerciantes, docentes, contribuyeron y contribuyen con trabajo y tesón para el crecimiento de ciudad Juan Bautista Alberdi.

Referencias: "Historia de ciudad Juan Bautista Alberdi" - Don Pedro Vázquez
Resumen: Fernando Plaza